martes, 22 de mayo de 2007

¿Quién soy? (mi vida resumida en pocos párrafos: de los cero años hasta hace poco)


- ¿De dónde eres?, como que no eres de aquí, ¿verdad?- suelen preguntarme.
-¡Uff, no querrás saberlo!, soy del Sur, esó sí- por lo general contesto, otorgándole un gesto de autocomplacencia a mis palabras. No voy a negar que es uno de mis mejores recursos para romper el hielo en las pláticas.....- pues ahí te va:

"Mi vida es una suma de circunstancias conexas. Sí, desde mi infancia hasta mi incipiente madurez he creído que todo lo recorrido se gobierna por el "hubiera"... aunque éste no exista. Un día once de mayo de hace veintitantos años mi madre dió a luz a su primogénito, quien recibió el nombre de Edmundo, tal como su padre y su abuelo, el Tercer Mundo. Soy Tauro: elemento tierra y carácter impredecible. Hablemos de lugares; ante la naturaleza soy chilango (ya que nací en la difusa Tenochtitlán), pero ante la Ley soy Oaxaqueño (lo mismo, por mera tradición familiar me registraron en el pueblo de donde es oriundo mi jefe: Santo Domingo Tehuantepec, Oaxaca. Sin pena y con mucho orgullo lo digo: como la Sandunga, soy tehuano); sin embargo, en lo absoluto soy chilango (defeño pues, para los chilangos)....

"En toda mi vida he vivido 7 años en la Capital. ¿Y eso? Ahí les va la explicación. Después vivir sólo dos años en la mencionada ciudad mi viejo fue transferido a la bella ciudad de Campeche (bella para verla, aunque no para vivirla), donde apaciblemente viví tres largos años. Sí recuerdo cuando habitaba en la "novia de los mares". Luego 1989, un tercer cambio de ciudad... ahora hacia el 4 veces heroico puerto de Veracruz (once años nada más viví allí). No es por otra cosa que el recuerdo feliz, pero creo que en aquella ciudad y puerto es donde más recuerdos tengo estampados en la memoria. No es difícil olvidar lo que se vive entre los cinco y dieciseis años: se conforma tu carácter, tus seguridades y complejos, todo.... incluso hasta tu forma de hablar, el primer amor, y no la última de las decepciones.

"En fin, me quedé en Veracruz. Soy jarocho de corazón, hoy y ayer. Pero esta historia no termina aquí. A mis 16 años yo veía mi preparatoria concluida en el Puerto de Veracruz. Gran error. Corría el segundo semestre de 1999 (¿el fin de un cliclo?) y mi viejo nos alertaba de un cambio de ciudad: yo no entendía, once años en viviendo en una ciudad me hacían olvidar mi pasado viajero y advenedizo. ¿Hacia donde?... Acapulco.

"Nunca había vivido en el Pacífico. Llegar a una ciudad nueva en tu segundo año de preparatoria no es recomendable, sin embargo, no me arrepiento de haber vivido en la ciudad del fuerte de San Diego. Agradable, fresco, así se define Acapulco: grandes amistades que hasta hoy conservo; mi primera banda; realmente fuí feliz.

"Gran paradoja. Creí que iba a terminar mi bachillerato en Veracruz; falso. Luego me convencí de concluirlo en Acapulco; falso también. A mediados del año dos mil una novedad se ventilaba en casa: a preparar mudanza, nos íbamos a Mérida.

"¡Carajo! qué bonita es la Ciudad Blanca, qué segura, cuán buenos amigos hice ¡Pero qué lejos está de lo que yo suponía mis cercanías! Tercer año de preparatoria. Muy rápido. Poco tiempo para arraigarme. Qué ambiente tan bohemio se respira en la tierra del venado y el faisán. Tiempo récord para cosechar grandes amistades. Un contraste: Yucatán no es lo mismo que el resto de México. Me tocó vivirlo.

"¿Qué harían ustedes viviendo con la amenaza de otro cambio de ciudad cuando la universidad está por comenzar?; ¿Respuestas?, las acepto. ¿Mi respuesta? bueno, hay un saldo positivo: nunca cursé cálculo diferencial, mucho menos integral. Inestabilidades, muchas: mi inglés suele ser muy malo (es más, el último año estudié francés), y no conozco la química orgánica. ¿Carreras por estudiar? Uff... yo pensé estudiar: física, economía, actuaría, ciencias políticas, biología, historia, derecho; ¿qué tienen en común? No lo se....

"Finalmente, elegí derecho. Lo confieso, me contradije, pues nunca creí estudiar algo tan duro, tan formal... una carrera tan extraña al progreso, a los cambios. Hasta la fecha lo sigo pensando. Pero bueno, no es tan malo, viendo las cosas desde una arista práctica no es tan malo estudiar derecho; de igual manera: no es tan aburrido, se estudia algo de Filosofía. ¿Dónde estudiar? Ante las opciones y un panorama medio "gitano", por eso de los cambios de ciudad, consideré que lo más estable en mi vida era irme a estudiar a la Ciudad de la Esperanza (SÍ, esperaba no mudarme al menos en los cinco semestres de mi carrera), y sí, soy todo un defectuoso del 2002 para acá.

*Y así de laego lo platico, no es cábula (o cábala): mi vida es una suma de circunstancias conexas, ¿qué habría sido de mi de no haber vivido en x o y ciudad?. Por eso mis papás dicen que hablo mucho.

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