Hoy mi vista gira en torno al amanecer;
hacia allá, donde tú estás en lejanía,
más lejos que cualquiera de mis sueños...
mientras yo me refugio en la irónica alegría.
Hoy la tristeza supera mi horizonte,
y tan cercano parece aquel adiós:
un momento que es pasado,
la última noche que pasamos los dos.
En tanto... yo me entrego a la desdicha,
a decir que estoy despierto,
a mentir frente a mi espejo.
¿Y qué será cuando tú vuelvas?,
¿cuando ya no ocultes mi presagio?
habrás hallado un nuevo amor,
dirán algunos que ya no hay dolor.
Y al decírmelo pondrás fin a este adagio.
Hoy te exijo no me des explicaciones:
tu mirada me hace comprender
que la espera ha terminado.
Eres amada, créeme, lo puedo ver...
...y entenderlo es el mejor remedio
sufro por la indecisión,
por no haber podido contener el miedo.
martes, 12 de junio de 2007
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario